Hola castores retraídos de mofetas
subnormales, soy Pablosnova y hoy les mostrare la segunda parte de TRABAJOS
FORZADOS.
No he escrito después de la última
entrada porque después de comer ya me olvide de las entradas y si no recuerdo
mal no recuerdo nada de lo que hice ese día.
Parte 2: APRENDIZ DE CARPINTERIA.
Lo que sucede en este capítulo es que hubo
una larga temporada de verano en la que mi padre me estuvo llamando a trabajar
en su taller a ayudarle a construir 4 armarios y 2 camas. Pues bien, los
primeros días en los que estuve con él, me dedicaba a pasarle las herramientas
y maquinas que necesitaba, mas atender a las explicaciones de cómo usar un
taladro, una sierra mecánica, un destornillador eléctrico y demás objetos que
se usan para montar los armarios y las camas (que yo me imaginaba que sería
usar el taladro un destornillador corriente y tornillos, y que las planchas
serian ligeras, y lo eran, pero ya un armario montado darle la vuelta… el
conjuntito de planchas pesaba unos 200 Kg. para 2 personas y bueno lo que
costaba a eso darle la vuelta…). Mas adelante me dejaba colocar tornillos con
el destornillador eléctrico, lo cual me gustaba mucho pues era muy entretenido,
después usar el taladro y finalmente la fresadora (que primero tuve que hacer prácticas
con tocones y planchas viejas e inservibles para que no se me fuera la mano al
usarla y o destrozar la tabla o mi mano).
Cada vez que acabábamos algo en el
taller lo desmontábamos y lo guardábamos en el almacén de al lado, asta que lo tuviéramos
que llevar a la casa en la que lo teníamos que montar.
Ya terminado todo, al día siguiente nos
encaminamos hacia la casa que había hecho el encargo. La familia de la casa
eran al parecer amigos de mi padre, y al parecer me conocían a mí (pero yo no sabía
quién eran). Después mientras transportábamos las planchas de madera asta la habitación
donde íbamos a colocar todo, el padre de la familia (José) nos estuvo cantando,
pues era cantante de ópera, y nos hizo trabajar con mas ganas y alegría. A demás,
José nos seguía cantando y era muy chulo
porque lo hacía muy bien.
Al día siguiente ya fuimos a montarlo
todo, y José se unió a ayudarnos (y como no, seguía cantando). Él me dio unos
cuantos consejos para cantar ópera, como que al cantar debía como bostezar,
pues cuando bostezas, si emites un sonido, es multiplicado por 10, y que debía sentir
la vibración en la cara al cantar. Y lo mas importante, que al cantar, pensara
lo que cantaba, pues así el sonido seria mas fácil de regular, lo cual ayudaría
al canto.
Después de 2 días mas ya acabamos por
completo y nos despedimos de José y su familia, y nos disponíamos a hacer las
chapuzas en casa, pero eso, es otra historia.
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