Buenas noches a mis lectores, hoy os hago una pregunta que no se si os habréis planteado
alguna vez…
Yo, por mi parte, he ido preguntando a familiares,
amigos y a profesores (en especial a P.B.) cual podría ser la respuesta, y según
la información que me fueron dando esta es mi respuesta, así que pónganse cómodos
y 5-4-3-2-1:
Yo no les voy a dar una respuesta, sino dos:
1ª/ hacerlo y aceptar las consecuencias.
2ª/ no hacerlo y……….. aceptar las consecuencias.
De
una forma u otra el hacer o no hacer algo siempre traerá secuelas.
Unas veces puede ser fácil decidir, ya que las consecuencias serán positivas, pero otras veces sabes que hagas lo que hagas
siempre te va a “doler” por algún lado.
Yo pienso que lo que hay que hacer en estos casos es
“ser consecuente con uno mismo”, no cambiando de opinión al pensar “en el qué dirán los demás…” (Pensando: la próxima
entrada tratara sobre eso mismo) o “como les sentará lo que tú hagas…”
Intentar no dañar a alguien y quedar bien con todo
el mundo, a veces hace que te sientas mal contigo mismo y puede ser peor que
cualquier tortura.
Con lo que, si puedes no dañar al mundo sin que por ello tú te sientas mal “HAZ LO” pero si no, piénsalo mucho y (como
dicen en mi saga favorita de películas “SAW”) TU DECIDES.
(Y apechuga con lo que te caiga encima)
2 comentarios:
Ser consecuente (actuar aceptando las consecuencias de lo que uno hace) y ser coherente ( actuar de acuerdo a lo que uno piensa) son virtudes que exigen esfuerzo y, como todas -ser sincero, por ejemplo-, son también un hábito. Se adquieren practicando. Poco a poco. Sin prisa, pero sin pausa.
A muchas gracias por tu respuesta P.B. pero todavía no acabo de encontrar la respuesta…
Y te juro que la encontrare.
Publicar un comentario